Autorretrato Sonoro 001

Audio-Tesoros murió

Audio-Tesoros era un blog de música que ya murió. Como tantos otros blogs, como tantas otras propuestas de escribir sobre música que fueran "diferentes al resto". Audio-Tesoros nació con mucha ilusión, con la ambición de ser un espacio que hablase de música desde lo insólito, desde lo sorprendente, lo ecléctico, lo bello, lo que "merece la pena conocer", con propuestas tan maravillosas como el álbum 'Conversations', de Woman's Hour, el 'Ghosts Of Then And Now' de Illum Sphere o 'The Names', de Baio. Traté de innovar, con propuestas fotográficas que pusieran la imagen en unión con la música y/o lo sonoro con la creatividad como nexo de unión. Busqué incluso la redacción de unas crónicas de conciertos apasionantes, que fueran capaces de transmitir, verdaderamente, la experiencia musical al potencial lector. Quería hacer muchas cosas. Quería unir a todxs aquellxs a quienes los medios de comunicación que hablan sobre música nos han defraudado. En su día quería ser periodista musical. Hoy odio todo ese mundo no porque odie la música, cosa que sigo amando sin haber dejado nunca de hacerlo, sino por haber generado un implacable odio hacia todos esos medios, hacia sus discursos, sus maneras de 'contar la música', hacia la idea misma de creer que eso se puede hacer. Odio su elitismo, su vocabulario arquetípico, su clasicismo, su escasa innovación, su vejez, su errónea autoconvicción de que pueden 'curar' una música interesante que deberíamos escuchar, su adoctrinamiento, su rigidez periodística aderezada con no saber contar las cosas como nos merecemos lxs lectorxs. Los odio y, sin darme cuenta, me estaba convirtiendo en uno de ellos.

 

Estaba avanzando hacia un estadio en el que el propio blog, un espacio que había nacido desde la "apetencia" y con el que yo no le debía nada a nadie, con el que no tenía nada que perder, se había apoderado de mí. Me exigía unos tiempos de publicación rígidos, una búsqueda constante de músicas que no necesariamente tendría por qué apetecerme en uno u otro momento. Acababa por escribir sobre cosas que no me gustaban, todo con tal de cumplir con el ideal de página que yo mismo, y solo yo mismo, me exigía. Odiaba escribir ahí. Encima, no tenía tiempo.

 

Un día decidí matar al blog. Audio-Tesoros murió. Murió porque yo me lo cargué; porque la cagué o porque quizá el sitio no daba más de sí. Pero, en esencia, ha desaparecido. He decidido reconstruir el sitio en lo que hoy es una obra de arte-cementerio llamada ∀udio ⊥esoros.

 

Esta pieza es un féretro, un ritual fúnebre para este blog que nunca llegó a buen puerto, que nunca fue. Esta obra es una expresión de duelo, el punto y final a un proceso de quebraderos de cabeza y auto-exigencia hirientes.

 

Esther Ferrer habló en su obra de la importancia que adquieren las personas, las figuras, los conceptos, una vez que les otorgamos una materialidad, un espacio. Esther Ferrer materializó los nombres de una serie de personas fallecidas en una de sus obras, dándoles así la solemnidad merecida en su duelo. Audio-Tesoros murió se apropia, desde el más absoluto respeto y admiración, de la voz de la artista para celebrar el duelo por este espacio web, para poner fin a una etapa crucial en mi vida.

 

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